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21 ene 2010

La verdad de la ecuación porro-recreo




Por Carmen Pérez-Lanzac
Verónica, 15 años, espera ante la puerta de su colegio con un cigarro en la mano. Viste uniforme escolar -falda, calcetines por la rodilla y una larga hilera de pulseras, su toque personal-, tiene la tez blanca, ojos rasgados y el desparpajo suficiente para quedar con una periodista desconocida que quiere hablar sobre porros. Del centro, un concertado religioso de una zona de clase media-alta de Madrid, entran y salen niños de distintas edades. Acaba el curso y se palpa su excitación.



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23 dic 2009

LA DROGADICCIÓN
  
SESIÓN DE TUTORÍA PARA - BACHILLERATO

OBJETIVOS:
·        Informar a los alumnos sobre los efectos perjudiciales del consumo de drogas
·        Prevenir el consumo de drogas entre nuestros alumnos.
·        Hacer ver a los alumnos que la vida es mejor sin drogas.


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La drogadicción en los adolescentes

Dr. Salvador Cárdenas


Introducción

En esta ocasión trataremos un tema de muchísima importancia para los jóvenes que están en el hogar y también para los padres, quienes deben instruirlos y ayudarlos a no caer en circunstancias complicadas como es la drogadicción.

Hablaremos hoy básicamente de la drogadicción en los adolescentes; en aquellos quienes están iniciando su vida en muchos sentidos y que por la misma inexperiencia que tienen en la vida son fácilmente víctimas de esta red de drogas y que lamentablemente puede influirlos para el resto de sus vidas. 



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19 may 2009

PREVENCIÓN ESCOLAR

LAS DIFICILES CONDICIONES DE PARTIDA.

Las primeras iniciativas que pretendían prevenir las drogodependencias desde el marco escolar aparecieron en la segunda mitad de los años setenta y se limitaron a dar algunos avisos sobre "los peligros de la droga" por parte de invitados ajenos a la escuela. Médicos generales, policías y algún que otro catedrático solían ser las figuras a las que se recurría con una mayor frecuencia, contribuyendo sus intervenciones, en las que solían limitarse a describir las substancias ante el conjunto de escolares reunidos en el salón de actos, a incrementar la curiosidad de los adolescentes.


A fines de aquella década, cuando la heroína comenzó a ser un problema grave y se organizaba el Movimiento Social contra las Drogas, los centros escolares se convirtieron en uno de los lugares de actuación preferente por parte de familiares de afectados, voluntarios, algún ex-adicto, profesionales con mayor o menor formación y por supuesto miembros de sectas y oportunistas de diferente pelaje. Algunos maestros y profesores, una parte de los cuales formaba parte de las categorías anteriores, se incorporaron a unas actividades que, aunque se realizaban en el espacio físico de la escuela, tenían un origen claramente extra escolar y un desarrollo muy poco pedagógico. El procedimiento standard se sustentaba en la creencia de que aquellas figuras públicas que tenían legitimidad para "saber sobre las drogas" comunicaban sus conocimientos a unos escolares ansiosos a los que esta información protegía de los "engaños" de los traficantes.

En resumidas cuentas la historia de aquellas actividades en los centros escolares es la historia de una colección de despropósitos que ni debemos olvidar, ni debemos dejar al margen de la posterior eclosión de los consumos en los años ochenta.

Sobre este recuerdo no podemos pasar por alto el hecho de que los agentes externos al ámbito escolar, aquellos a los que se dotaba de una cierta autoridad para hablar de drogas, carecían de la adecuada formación para actuar como agentes preventivos y su propia capacitación se derivaba justamente de su actuación en la escuela, es decir su intervención ante los escolares les dotaba de la necesaria legitimidad social como "expertos en drogas". En este sentido "una conferencia en el instituto" permitía acceder a la condición de experto, un status del que se carecía antes de pronunciar tal conferencia. Además, con independencia de la posición ideológica de los convocantes, tales conferencias solían insistir en la reiteración de ciertas consignas mono temáticas, concordantes con una serie de valores tradicionales que la sociedad ya estaba abandonando y que, lógicamente, producían en los oyentes el efecto contrario al buscado: si oponerse a las drogas coincidía con ciertos valores caducos y caducados y experimentar con ellas coincidía con los valores en alza, lo natural parecía incorporar las drogas a los nuevos estilos culturales.

En todo caso no es correcto atribuir toda la responsabilidad a la actitud de estos agentes externos y suponer que actuaban de mala fe, cuando la sociedad tomada en su conjunto e incluyendo profesionales e instituciones, no tenía, como consecuencia del atraso y el aislamiento que había padecido hasta bien entrados los años setenta, siquiera un mínimo de información en relación al fenómeno que se le venía encima.

LA AUSENCIA DE PADRES Y PROFESORES.

Obviamente la presencia casi exclusiva de agentes externos a la escuela para tratar el problema, así como el perverso mecanismo con el que obtenían su legitimidad como expertos, propició la inhibición, la ausencia del profesorado, que adoptó el perfil de "no experto" para mantenerse al margen prefiriendo ignorar y delegar a intervenir.

En este sentido las actitudes de los docentes se reflejaron muy bien en una de las primeras investigaciones que sobre el tema se realizó, por encargo del MEN en 1985, y en la que resumiendo un análisis de grupos de discusión afirmaba: "los grupos de profesores de EB se inhiben porque dicen que este es un problema que sólo aparece en Educación Media, los de EBP porque es un problema que sólo se da, por las condiciones sociales diferenciales, en los Institutos de EB, los grupos de profesores de EBP lo trasladan a la Educación Secundaria y estos últimos a aquellos chicos que no están escolarizados. Ciertamente algunos profesores, de cualquiera de los niveles, manejan una visión radicalmente opuesta y afirman que en su centro el problema es muy grave para, a continuación, exigir la presencia de expertos externos que lo solucionen".

Sin embargo esta situación aparentemente sencilla enmascara una cierta dificultad que trataremos de explicar. De entrada sabemos que para poner en marcha cualquier programa de prevención de las drogodependencias en el ámbito escolar se requiere:
a) un grupo de profesores dispuestos a poner en marcha el programa,
b) un equipo profesional externo que proporcione formación y apoye el desarrollo del programa,
c) unos materiales cuanto más completos mejor y
d) la autorización y el apoyo, o al menos la tolerancia, por parte de los actores institucionales que poseen competencias en la escuela.

Si nos centramos, como síntoma de la demanda, en los materiales habitualmente utilizados en el conjunto del país, resulta muy evidente que una parte son meros materiales informativos presentados en forma más o menos didáctica, mientras que otros combinan la formación teórica y metodológica con la información sobre drogas. En todo caso, en estos últimos, el espacio dedicado a la formación suele ser menor que el espacio de las "prácticas bien delimitadas", lo cual no resulta extraño si tenemos en cuenta que la demanda, tanto de los profesores como de otros profesionales o mediadores comunitarios, suele formularse en términos de "qué debo hacer", en el aula, en la familia, en la empresa o en la asociación, para "prevenir el consumo de drogas", y lo demás "las teorías" son "muy bonitas" pero poco útiles para trabajar en lo concreto.

Esta actitud puede al hecho de que las metodologías más habitualmente utilizadas para la Prevención de las Drogodependencias, en aquellos enfoques que se definen como rigurosos, tanto en Europa, América y Colombia y fuera de ella , se han construido sobre dos railes antagónicos, por una parte los resultados de investigaciones, esencialmente sociológicas, ubicadas en lo macro, que han descrito los perfiles generales de riesgo y por otro el modelo de los "programas de éxito", es decir evaluados positivamente, ubicados en lo micro, con orientaciones diversas pero una común raíz conductual, y que en general han sido realizados por departamentos universitarios en condiciones de control.

Entre ambos extremos la "Prevención de las Drogodependencias" no es, ni puede ser, ni una técnica ni una metodología cerrada, definitiva o acabada, todo lo contrario es un desarrollo permanente que adopta la forma de un programa de investigación , muy necesario sin duda, pero reciente, inmaduro y con pocos resultados contrastables.
El equipo, a través de los diferentes, trabajos de campo realizados con la comunidad educativa y su entorno mas inmediato, concluye que el problema mas sentido y que se adjunta en encuestas, y que constituye el sentir de todos es ¿“Como prevenir que nuestros hijos y jóvenes se metan al duro paseo de las adicciones ?”. Motivados y convencidos que si se puede hacer algo, tomamos diferentes referentes y trabajos anteriores y pudimos ver, que con la docencia ningún trabajo de cualificación y perfeccionamiento se ha hecho y que ello es factor que contribuye a la apatía de la docencia para involucrar estos temas en su currículo de área y acto docente.


JUSTIFICACION.

Debemos mencionar que este modelo de trabajo en la escuela, sustentado en el profesor y basado en el rigor metodológico de las intervenciones, en el impulso externo de los programas, en la creatividad y en la evaluación, contiene, sin embargo, algunos riesgos que convendría clarificar.

El primer riesgo se refiere a la persistencia de la tentación del agente externo que obra milagros, aunque ahora ya no se trata de aquellos sujetos cargados de carisma o representación social que lanzaban, como piedras, en forma de brillantes consignas referencias a los valores fundamentales que habíamos perdido, sino sujetos cargados de metodología y argumentos cientifistas que utilizando la letanía "objetivos, material, método y discusión de resultados" pretenden actuar en la escuela desde un supuesto entrenamiento muy especializado proponiendo objetivos medibles pero intangibles. Entre ambos momentos, entre ambas etapas históricas, se han producidos cambios radicales en la estética del discurso, pero desde la óptica de la tarea de la prevención de las drogodependencias en el aula, en el centro escolar o en la familia, estamos ante la misma falacia idealista.

El segundo riesgo tiene que ver con un cierto rechazo al tema de los valores, a trabajar con los valores, lo que sin duda constituye una reacción natural a los despropósitos ocurridos hace quince años. En nuestra opinión dotar a los escolares de un sistema protector de valores resulta globalmente imprescindible para la escuela y particularmente necesario para la prevención de las drogodependencias. En todo caso siendo tres las fuentes en las que, actualmente, los valores pueden adquirirse, a saber la familia, la escuela y los medios de comunicación, los tres son responsables de la transmisión de un adecuado sistema de valores.

Claro que el problema que rápidamente se plantea es el contenido de la rúbrica "valores adecuados", cuestión de la que no parece lícito desentenderse, aunque no sea este el momento de profundizar en la misma, pero si de enunciar las condiciones que deberían cumplir aquellos valores que podemos calificar como adecuados para que la escuela los trasmita. En resumen serian los valores que incluyeran las siguientes propiedades:

• Universalidad entendida como la posibilidad de que puedan ser compartidos por todos los seres humanos.
• Coherencia con una ética social civil y democrática respetuosa de las reglas del juego de la igualdad, la libertad y la tolerancia.
• Concordancia con los logros de la razón y la modernidad incluida la crítica a los propios valores de la modernidad.
• Capacidad para ofrecer respuesta a los retos de nuestra sociedad y en particular a los retos con los que se enfrentan los jóvenes escolares.
• Repudio de aquellos valores particulares que etiquetan y discriminan las valores de otras personas cuando estos cumplen las condiciones anteriores.

Si conseguimos mantener a raya estas tentaciones, soslayar las dificultades antes mencionadas y proyectar los contenidos recibidos en la formación no sólo estaremos poniendo en marcha programas de prevención de las drogodependencias, sino que estos pueden convertirse en una atalaya privilegiada desde la que promocionar, -sin retóricas-, un modelo de centro escolar con una mejor relación profesor alumno, con una concepción integral del proceso de socialización y en el que producir conocimientos no es sólo acumularlos sino ofrecer un marco para el cambio social.

Por lo anterior, se propone para el sector educativo, previos diagnósticos, estudios sociales, poner en marcha todo un programa de prevención, que se expone abajo el título de : “ACTUAR ES POSIBLE EN LA ESCUELA”.

Tal situación real conlleva algunas consecuencias entre las que vamos a destacar tres:
• Justificar un programa de prevención no se basa en un correcto planteamiento, o en lograr una gran audiencia o un alto grado de implantación; sino que el trabajo y la inversión en prevención sólo se justifican por la información que nos haya aportado su evaluación y la posibilidad que tenemos de difundirla entre colegas, compañeros y amigos.
• Trabajar en prevención no supone, por tanto, aplicar modelos predefinidos con efectos predecibles, sino participar en un proyecto de investigación que forma parte de un Programa de Investigación amplio, pluridisciplinar y interinstitucional, que puede adoptar perfectamente la fórmula, de "investigación - acción - participación (IAP)".
• Actuar en prevención supone asumir que se forma parte de un proceso de búsqueda, de construcción de una teoría y de una explicación que aún no poseemos. Aquellos que exigen sólo recursos prácticos, definiciones formales sobre lo que deben hacer, y sienten desazón y vértigo ante la reflexión que se les solicita deberían abstenerse de participar en Programas de Prevención de las Drogodependencias.

Como resultado, en la práctica podemos llamar programas de prevención de las drogodependencias en el ámbito escolar a diferentes actuaciones, siempre que seamos capaces de trazar una clara frontera entre la inconsciencia del activismo autojustificativo y el Programa de Investigación "Prevención de las Drogodependencias".

La constante evolución de la problemática de las drogas y la consiguiente adecuación de las respuestas institucionales exigen una permanente revisión de los objetivos y estrategias que se establecen desde el Plan Nacional sobre Drogas. Así lo ha entendido la Comisión Mixta del Congreso para el Estudio del Problema de la Droga cuando, en su informe, destaca que la prevención frente al consumo indebido de drogas debe ser el objetivo prioritario de la intervención pública y ha de ser una tarea del conjunto de la sociedad, de los poderes públicos, de las ONGs., de la comunidad escolar, de la familia y de los medios de comunicación.

Para el equipo de trabajo de este proyecto se hace prioritario que la sociedad en general, la clase dirigente y el sector educativo en especial, se dediquen a mirar el problema como suyo y no estarle echando la culpa a otros. La escuela Primaria debe darse cuenta ya, que en sus aulas se reúnen los adictos potenciales y que si no hacemos nada ahora por prevenir, ellos en un corto tiempo mas, serán los consumidores habituales de nuestras calles, parques, esquinas y centros educativos en especial los de Educación Secundaria.

Tampoco es casual que en estos primeros pasos hayamos dirigido nuestra mirada hacia la escuela y, más específicamente, hacia el profesorado. El ámbito educativo constituye, junto a la familia, el espacio más idóneo para articular los programas preventivos y de promoción de la salud. Y, por lo tanto, los equipos docentes adquieren un papel determinante como modelos de comportamiento para sus alumnos y como mediadores privilegiados en el desarrollo de las estrategias de prevención frente a las drogas.

El documento “PREVENCION ESCOLAR”, se ha planteado como un esfuerzo por dotar al profesorado de instrumentos eficaces y prácticos que faciliten su compleja y trascendente tarea educativa. Significa también un hito más en la estrecha colaboración que, desde las dependencias del Gobierno, se mantiene con los Centros Educativos. El equipo de trabajo, representa este vínculo necesario entre la escuela y la prevención de las drogodependencia; tanto en los contenidos elegidos como en su presentación, se ha tenido el acierto de rescatar el esfuerzo de otros muchos profesionales de otras disciplinas y de la educación y reflejar la especial idiosincrasia de la población a la que va dirigida este proyecto: la comunidad escolar de SU INSTITUCIÓN EDUCATIVA, DE SU CUADRA, DE SU BARRIO Y DE SU POBLACIÓN.

Nuestros programas educativos, hablan poco y a veces mal sobre las drogas, sus peligros y consecuencias.
Indudablemente son los padres y los educadores los que tienen la obligación y responsabilidad de instruir a los chicos y chicas sobre el tema.

Es importante aclarar que cualquier intento de prevención debe de realizarse puntualmente a las características culturales y socio económicas de cada medio. No dude adaptar estos principios básicos a su realidad.
Tome precauciones, hablar a destiempo o equivocadamente sobre el tema provocará una curiosidad peligrosa. Sea prudente y de planificar una actividad, no lo haga en la soledad del aula.
Reúna el grupo docente y diseñen en conjunto a la actividad y no olviden participar a las familias de ese intento de prevención.
Las familias también deben ser instruidas en el tema.


Objetivos.


El consumo de drogas es una conducta que realiza un persona concreta, normalmente junto con otras personas, en un contexto social e histórico determinado. El por qué algunas personas tienen problemas con las drogas obedece a sus características individuales, al modo en que se relacionan con sus iguales y a la influencia del entorno social. A su vez, las características individuales están determinadas tanto por la forma de ser de la personas como por la educación que reciben en su familia y en la escuela y por la sociedad en la que viven.

Por lo tanto, prevenir desde el ámbito escolar los problemas que pueden derivarse del abuso de drogas supone:

• Crear en los centros escolares un clima saludable que sea incompatible con el uso de drogas.
• Ayudar, desde las familias y desde la escuela, a formar personas cuyas características les permitan relacionarse adecuadamente con las drogas. Si esto no sucediera, deberemos tratar de modificar aquellos rasgos de su personalidad que pudieran favorecer el abuso de drogas.
• Preparar a los individuos para tener relaciones adecuadas con los grupos con los que se relacionen.
• Capacitarles para resistir la influencia de los determinantes socioculturales que puedan favorecer que tengan problemas con drogas.
• Crear actitudes positivas ante la ocupación del tiempo libre.
• Proporcionarles la información necesaria para que puedan tomar decisiones razonadas y responsables sobre el uso de drogas.


PASOS.


Para lograr esto, lo primero que debemos hacer es conocer qué características personales de los alumnos, qué modos de relacionarse con el grupo, qué relaciones familiares, qué clima de los centros escolares y qué determinantes sociales pueden aumentar el riesgo de tener problemas con drogas. En este capítulo expondremos, explicándolo y tratando de mostrar qué relación puede tener con las drogas, todo aquello que puede favorecer el que una persona llegue a tener problemas con su consumo. Al mismo tiempo señalaremos cómo pueden manifestarse en los alumnos y daremos pautas de actuación sobre cómo pueden modificarse en el aula.

Por tanto:
El primer paso para hacer prevención es:
• Considerar la realidad de nuestro centro estableciendo en qué medida puede favorecer la aparición de factores de riesgo o potenciar éstos.
• Conocer a nuestros alumnos, observando cómo se relacionan con el grupo, qué características personales tienen, en qué ambiente familiar están construyendo su identidad y cómo se integran en la escuela y en la sociedad.

El segundo paso es:
• Tratar de modificar los factores que puedan favorecer la aparición de problemas con drogas mediante nuestro trabajo diario, que no es otro que el de formar personas capaces de enfrentarse adecuadamente al mundo que nos ha tocado vivir y en el que las drogas son una realidad.

Como vemos, la mejor forma de planificar nuestra actuación es diseñando un Proyecto de Centro, en el que participen el mayor número de profesores posibles, la Asofamilia y demás miembros de la Comunidad Escolar, así como otras instituciones comunitarias ( Defensorías, Fiscalía, Policía de menores, ICBF, Comisarías de Familia, Secretarias de Gobierno, Educación, Salud, Desarrollo Comunitario y Gerencia Social, etc.), cada uno desde la función que tiene encomendada. Pero sea cual sea el modo en que actuemos lo que tenemos que lograr es modificar los factores de riesgo detectados en el centro y su entorno y en los alumnos, y dar a estos una información adecuada a su edad y a sus expectativas. Daremos pautas sobre cómo podemos abordar cada uno de estos factores y sobre cómo debemos organizar nuestra actuación. Para encontrar actividades concretas de trabajo en el aula existen cada vez un mayor número de publicaciones, algunas de las cuales están recogidas en la bibliografía, a las que podemos recurrir para encontrar otras sugerencias.

Es importante que quede claro desde el principio cómo deben entenderse los factores de riesgo: no son causas que automáticamente desencadenen problemas con las drogas. Aislados no significan nada. Una persona se encuentra en una situación de riesgo cuando en ella confluyen factores de distinta índole: un determinado ambiente educativo, determinadas situaciones sociales, determinadas modos de relacionarse con determinados grupos, ciertas características personales y familiares... Y ni siquiera en estos casos podemos asegurar que alguien va a tener problemas con las drogas: tan solo que corre un mayor riesgo de tenerlos.

Los factores de riesgo pueden provenir:

• Del medio educativo
• De las características personales
• De las relaciones con el grupo
• De la familia
• De los determinantes socioculturales

Esta división es simplemente expositiva: no pueden entenderse las características personales sin considerar la influencia de la familia, la escuela o del grupo de iguales. Ni podemos hablar de los grupos sin referirnos a las señas de identidad o los valores imperantes en la sociedad, etc. Si los presentamos así divididos es para facilitar el que sepamos dirigir nuestra mirada hacia cada uno de ellos, y así después, a la hora de actuar, poder considerarlos conjuntamente.


SEÑALES DE ABUSO DE DROGAS.

Aunque el uso de algunas drogas se ha mantenido constante recientemente, el uso de otras está en aumento. En particular, el uso de las bebidas alcohólicas, los cigarrillos y el "crack" continúan siendo áreas de gran preocupación.

Los adolescentes que comienzan a fumar o a beber desde temprana edad corren un grave riesgo. Estas substancias son típicamente las "drogas del umbral" que llevan a la marihuana y de ahí a otras drogas ilícitas. La mayor parte de estos adolescentes siguen usando las primeras drogas que probaron en adición a las otras.

Las señales principales del abuso de drogas por los adolescentes pueden incluir:

• Físicas: fatiga constante, quejas acerca de su salud, ojos enrojecidos y sin brillo y una tos persistente.
• Emocionales: cambios en la personalidad, cambios rápidos de humor, comportamiento irresponsable, poco amor propio, depresión y una falta general de interés.
• Familia: el comenzar argumentos, desobedecer las reglas o el dejar de comunicarse con la familia.
• Escuela: calificaciones bajas, ausencias frecuentes y problemas de disciplina.
• Problemas Sociales: amigos nuevos a quienes no les interesan las actividades normales de la casa y de la escuela, problemas con la ley y el cambio hacia estilos poco convencionales en el vestir y en la música.

Algunas de estas señales de aviso pueden también ser señales indicativas de otros problemas. Los padres pueden reconocer las señales de problemas pero no se espera de ellos que hagan el diagnóstico. Una manera eficaz para los padres demostrar su preocupación y afecto por el adolescente es discutir francamente con éste el uso y abuso de las bebidas alcohólicas y de otras drogas. El primer paso que los padres deben de dar es el consultar con un médico para estar seguros de que las señales que descubren no tengan causas físicas. Esto debe de ser acompañado o seguido por una evaluación comprensiva por un psiquiatra de niños y adolescentes.


CONCLUSION PRIMARIA.

Convencido que el gran trabajo con relación al flagelo de la drogadicción, se debe hacer en la gran masa de alumnos y alumnas potenciales, es como proponemos que el ejercicio se haga desde la primaria, a través del profesorado del ciclo de Básica Primaria.
Allí están los niños y niñas mas vulnerables desde todo punto de vista. Sus edades oscilan entre los 6 y los 12 años y a través de su lúdica callejera y los ratos de tránsito de la casa a la escuela y retorno, todos ellos se ven expuestos a un gran aprendizaje social, que si no se educa y se forma pronto será convertido en un potencial disociado social, ya sea por hurto, pandillas o por el tema que nos une en este proyecto.

La vida familiar de estos chicos de Primaria, tienen las mismas características de los adolescentes, por lo tanto desde allí, se puede estar haciendo un camino hacia uno u otro rumbo. Por lo tanto para evitar sorpresas, es como el proyecto se debe implementar primero en primaria.

El chico de primaria, y sobre todo el mas callejero, ya sabe los sitios en donde se reúnen los adictos a consumir, los ven en sus diarios tránsitos y aprenden a preparar ( armar) los porros de consumo, y me atrevería a decir que son estos chicos en la mayoría de las veces quienes por unas monedas, compran al adicto sus dosis, de lo que se deduce que ellos ya conocen las casas o sitios de expendio. Reconocen los olores, al adicto, saben como se prepara y consume, saben comprarla, lo único que les falta es consumirla. Por ello manifiesto abiertamente que es en Primaria en donde están los adictos potenciales y que el sistema, los PEI y comunidad, no han hecho nada por entrar en este mundo, a través de un programa curricular consciente, planificado y apoyado por las entidades que desde sus funciones, les compete parte activa del problema.

La educación secundaria, padece desde luego una doble influencia con el problema. Algunos chicos le llegan de la primaria ya aprendidos y son esporádicos consumidores, otros solo les falta quien los empuje al abismo de las drogas y es posiblemente en la relación temprana que se hace con los pares, como se inducen abiertamente al gran consumo.
Una franja reducida son potenciales y tarde que temprano de no hacer nada, terminarán como aquellos, consumiendo.
En la secundaria tampoco se esta haciendo un trabajo sistemático, planificado, coherente, pertinente y significativo por prevenir en primer lugar y luego el de contener los altos consumos. ¿ Cómo abordar tan duro tema, cómo el maestro o maestra debe tomar consciencia que es parte activa del problema? ¿ Cómo la clase dirigente educativa, debe sentarse y apoyado por otros estamentos poner en marcha un programa que por lo menos fortalezca aprendizajes para la docencia y sus prácticas se dejen sentir en todo el conjunto educativo local?

Hay mucho por hacer, las drogas nos han ganado un gran espacio, y es hora que el sector educativo afronte desde sus centros, aulas y currículo, este tema.

NOTA:

Si alguna institucion educativa o docente quiere tener el proyecto completo, dirigirse al correo: wlwchhh@gmail.com,
con gusto se los enviamos.


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DOCUMENTO SOBRE LA MARIHUANA

¿Qué es la marihuana?
¿Existen diferentes tipos de marihuana? La marihuana es una combinación de hojas, tallos, semillas y flores de la planta conocida como cáñamo (Cannabis sativa), y puede ser de color verde, café o gris. Otros términos que las personas usan para la marihuana son: mota, hierba, mafú, pasto, maría, monte, moy etc. En los Estados Unidos existen más de 200 nombres para describir a la marihuana.


La "sin semilla", el hachís, y el aceite de hachís son las variaciones más potentes de la marihuana.

En todas sus modalidades, la marihuana afecta la mente. Es decir, que altera la función normal del cerebro debido a que contiene el ingrediente químico activo llamado THC (delta-9-tetrahidrocanabinol). Además, la planta de la marihuana contiene otras 400 sustancias químicas adicionales.

El efecto de la marihuana depende de la potencia del THC que contiene. La potencia del THC en la marihuana ha aumentado desde la década de 1970 pero ha permanecido igual desde mediados de la década de 1980.

¿Qué sucede si fumas marihuana?

Los efectos de la droga en cada persona dependen de su experiencia personal, y de:
• Lo potente que es la marihuana (su contenido de THC);
• Lo que la persona espera que suceda;
• El lugar en el que se usa la droga;
• Cómo se consume; y
• Si el fumador está bebiendo alcohol o usando otras drogas.

Algunas personas no sienten ningún cambio cuando fuman marihuana. Otros se sienten relajados (mareados) o alegres. Algunas veces la marihuana hace que la persona sienta mucha sed y hambre.
Algunas personas sufren efectos malos. Pueden sentirse repentinamente muy ansiosas y tener sensaciones de paranoia. Esto sucede más en los casos en los que se usa una variedad potente de marihuana.

En ciertas ocasiones ¿se usa como un medicamento?
Ha habido muchas discusiones acerca del uso médico de la marihuana. Bajo la ley de los Estados Unidos de 1970, la marihuana ha sido una sustancia controlada bajo el "Schedule I". Es decir, que la droga, por lo menos cuando se fuma, no es generalmente aceptada como un medicamento.

El THC, el químico activo en la marihuana, se utiliza en una píldora que se puede usar, con receta médica, en el tratamiento de la náusea y el vómito asociados con el tratamiento de ciertos tipos de cáncer. En su forma de medicamento oral, el THC también se usa en el tratamiento de pacientes con SIDA; ya que les permite tener más apetito y así mantener su peso. De acuerdo a los científicos, se necesitan hacer más investigaciones sobre los efectos negativos de la marihuana y sus beneficios potenciales antes de poderla usar como medicamento.

¿Cómo afecta la capacidad de guiar un auto?
La marihuana tiene efectos sumamente peligrosos en la capacidad de guiar un auto con seguridad: el estar alerta, la habilidad de poderse concentrar, la coordinación y la habilidad de reaccionar rápidamente. Estos efectos pueden durar hasta 24 horas después de fumar marihuana. La marihuana puede dar dificultad en juzgar distancias y en reaccionar ante las señales visuales y auditivas en la carretera.

Es posible que la marihuana tenga algo que ver con accidentes de tráfico. En un estudio de 150 conductores arrestados en Memphis, Tennessee, a quienes se les hicieron exámenes de uso de drogas en el lugar de arresto, se mostró restos de marihuana en el 33 por ciento, y restos de marihuana y cocaína en otro 12 por ciento. También existe información indicando que mientras fuma marihuana, el individuo demuestra la misma falta de coordinación en los exámenes de "conductores ebrios" como lo hacen las personas que han consumido demasiadas bebidas alcohólicas.

¿Afectará al bebé si su madre fuma marihuana durante el embarazo?
Los doctores recomiendan que las mujeres embarazadas no usen ningún tipo de drogas o alcohol, ya que podrían afectar al feto. Un estudio en animales ha conectado el uso de la marihuana a la pérdida del feto durante los primeros meses del embarazo.

Algunos estudios científicos indican que los bebés de madres que fuman marihuana nacen pesando y midiendo menos, y las dimensiones de sus cabezas son menores que los bebés de madres que no usan la droga. Los bebés más pequeños tienen mayor tendencia a sufrir problemas de salud. También existen estudios que indican que los niños de madres que fuman marihuana tienen problemas del sistema nervioso.

Los investigadores aún no saben si los problemas causados por la marihuana en los bebés pudieran continuar a medida que ellos/ellas crecen. Investigaciones preliminares muestran que niños de madres que usaron marihuana regularmente durante el embarazo pueden tener problemas de concentración.

¿Cómo afecta al cerebro?
Algunos estudios muestran que cuando un individuo ha fumado marihuana en cantidades grandes por años, la droga daña sus funciones mentales. El uso de la marihuana afecta las partes del cerebro que controlan la memoria, la atención y el aprendizaje. Para que una persona pueda aprender y desempeñar tareas simples, es necesario que tenga una capacidad normal de memoria reciente.

Fumar marihuana causa algunos cambios en el cerebro como esos causados por la cocaína, la heroína y el alcohol. Algunos investigadores creen que estos cambios pueden aumentar el riesgo de que una persona se haga adicta a otras drogas, como la cocaína y la heroína. Los científicos aún están aprendiendo las distintas formas en que la marihuana puede afectar al cerebro.

Las personas que la usan ¿se pueden hacer adictas?
Sí. A pesar que no todos los que la fuman se hacen adictos, cuando una persona empieza a buscar la droga para consumirla obsesivamente, se dice que es dependiente o adicta a la sustancia. En 1995, 165,000 personas que ingresaron en programas de tratamiento por drogadicción reportaron que la marihuana era la sustancia que más abusaban, lo que demuestra que necesitan ayuda para dejarla.

De acuerdo a un estudio, adolescentes que usan marihuana y tienen problemas serios antisociales pueden llegar rápidamente a depender de la droga.
Algunas de las personas que usan la marihuana frecuentemente desarrollan tolerancia a ella. La "tolerancia" quiere decir que la persona necesita mayor cantidad de la droga para obtener los mismos efectos que antes.

¿Qué hace la persona si quiere dejar de usar la marihuana?
Hasta hace algunos años era muy difícil encontrar programas específicamente diseñados para personas dependientes a la marihuana.

Ahora, los investigadores están estudiando diferentes maneras de ayudar a estas personas a abstenerse de fumarla. Hasta la fecha, no existen medicamentos para tratar la adicción a la marihuana, así es que los programas de tratamiento se concentran en consejería y sistemas de grupos de apoyo. También existen muchos programas diseñados especialmente para ayudar a los adolescentes que abusan de las drogas. Los médicos de familia también son una buena fuente de información si se necesita asistencia en tratar de ayudar a un adolescente con problemas de uso de marihuana.

¿Cuáles son los efectos a corto plazo de la marihuana?
Entre los efectos a corto plazo se encuentran:
• Problemas con la memoria y aprendizaje;
• Percepción distorsionada (visual, auditiva, y del tacto), y del sentido del paso del tiempo;
• Problemas para pensar claramente y para resolver problemas;
• Menor coordinación física; y
• Ansiedad y aceleración del corazón.

Estos efectos son aún más graves cuando se mezcla la marihuana con otras drogas. En muchas ocasiones, la persona ni siquiera sabe qué otro tipo de drogas pueden haber sido agregadas a la marihuana.

¿Cómo afecta la marihuana el desempeño escolar, deportivo, y de otras actividades?
La marihuana afecta la memoria, la percepción y la habilidad de juzgar. Para los jóvenes, la droga puede realmente afectar el desempeño en la escuela, los deportes, los clubs sociales, y las relaciones con otros amigos. Si te encuentras drogado con la marihuana es más probable que cometas errores que podrían avergonzarte e incluso lastimarte. Si fumas marihuana muy frecuentemente, tendrás menos interés en tu apariencia personal y en tu desempeño escolar o en el trabajo.

Los atletas no logran el mismo desempeño porque el THC afecta sus reflejos, movimientos y coordinación. También, ya que la marihuana puede afectar la manera que piensas y juzgas, las personas que la usan pueden olvidarse de protegerse durante actos sexuales y posiblemente, exponerse al VIH, el virus que causa el SIDA.

¿Cuáles son los efectos a largo plazo de la marihuana?
Hasta la fecha se ha determinado que el uso regular de la marihuana o del THC probablemente es un factor en ciertos tipos de cáncer, y en problemas de los sistemas respiratorio, inmune y reproductivo.

• Cáncer -- Es difícil estar seguros sobre el efecto del uso de la marihuana y el cáncer. Se sabe que el humo de los cigarrillos causa cáncer y que la marihuana contiene algunos de estos mismos químicos, y otros, que también causan esta enfermedad. Los estudios muestran que una persona que fuma cinco cigarrillos de marihuana a la semana probablemente está consumiendo la misma cantidad de químicos que causan cáncer, que una persona que fuma un paquete de cigarrillos al día.
• Los pulmones y las vías respiratorias -- Las personas que fuman marihuana frecuentemente desarrollan los mismos problemas respiratorios que las personas que fuman cigarrillos. Tienen una tos persistente, un silbido respiratorio, y tienden a sufrir de más resfriados que las personas que no fuman. Estas personas también están a alto riesgo de tener infecciones pulmonarias como la pulmonía.
• Sistema inmune -- Los estudios científicos con animales han demostrado que el THC puede dañar las células y los tejidos en el cuerpo que ayudan a proteger a la persona contra las enfermedades. Cuando las células inmunes se debilitan, tienes más posibilidad de enfermarte.

¿Lleva al consumo de otras drogas?
Es posible. Estudios a largo plazo de estudiantes de secundaria y sus patrones de uso de drogas, demuestran que muy pocos de ellos llegan a usar otras drogas ilegales sin haber usado primero la marihuana. Por ejemplo, el riesgo de usar cocaína es 104 veces mayor para personas que han probado marihuana que para los que nunca la han probado. La marihuana pone a los niños y los jóvenes en contacto con personas que usan y venden esta y otras drogas. En este sentido, sí existe mayor riesgo de que los jóvenes estén más expuestos y tengan mayor tentación de probar otras drogas. Para determinar mejor el riesgo, los científicos están examinando la posibilidad que el uso de la marihuana por muchos años, pueda crear cambios en el cerebro que puedan poner a una persona a alto riesgo de ser adicta a otras drogas, como el alcohol y la cocaína.

Mientras no toda la gente joven que usa marihuana pasa a usar otras drogas, se necesitan hacer más investigaciones para determinar quienes tendrán el riesgo más alto.

¿Cómo se sabe si alguien ha estado fumando marihuana?
Si alguien ha estado fumando marihuana puede que:
• Parezca estar mareado(a) y que tenga problemas al caminar;
• parezca tonto y ría sin razón alguna;
• tenga los ojos rojos e irritados; y
• tenga dificultad con la memoria.
Al desaparecer los efectos, después de algunas horas, puede ser que la persona sienta mucho sueño.

¿Cómo se usa la marihuana?
Por lo general, la marihuana se fuma en forma de cigarrillo (llamado también canuto, churro, o moto), en una pipa, o en una pipa de agua. Recientemente, también se encuentra en forma de puro.

¿Por cuánto tiempo permanece la marihuana en el cuerpo?
La sustancia THC en la marihuana se absorbe profundamente en los tejidos grasosos de varios órganos del cuerpo. Por lo general, se puede encontrar restos de THC en los exámenes regulares de orina hasta varios días después de que la persona fumó marihuana. Sin embargo, en el caso de los que fuman mucha marihuana (fumadores crónicos), se puede encontrar restos de la sustancia incluso varias semanas después de que la fumaron.

¿Cuántos adolescentes fuman marihuana?
En contraste con lo que muchos opinan, la mayoría de los jóvenes no fuman marihuana y nunca la usarán. Entre los estudiantes que se entrevistaron en una encuesta nacional anual, se encontró que uno de cada seis alumnos en el décimo grado consumen la marihuana regularmente (es decir, que la usaron durante el transcurso del último mes). Menos de uno en cinco estudiantes del último año de secundaria la usan actualmente.

¿Por qué usan marihuana los jóvenes?
Existen muchas razones por las que algunos niños y adolescentes consumen marihuana. La mayoría de las personas que fuman marihuana lo hacen porque tienen amigos, hermanos o hermanas que la usan y les presionan a probarla. Algunos jóvenes la fuman porque ven a otros adultos en su familia usándola.

Otros piensan que fumarla les hace populares o envidiables, porque las canciones modernas la mencionan, o porque ven que la usan en las películas o en la televisión.

Algunos adolescentes pueden pensar que necesitan la marihuana y otras drogas para ayudarles a escapar de problemas en casa, la escuela o con amigos.
Pero no importa cuánto veas la marihuana en ilustraciones de camisetas o gorras, y no importa cuántos grupos musicales canten sobre ella, es importante que sepas que: No tienes que fumar la marihuana sólo porque crees que todo el mundo lo hace. ¡La mayoría de los adolescentes no la usan!


DIEZ COSAS QUE ES MEJOR HACER SIN DROGAS

Pasarlo bien
Si usas drogas para intentar reírte, lo más probable es que los demás se rían de ti ya que no actuarás con naturalidad. Para pasarlo bien, lo mejor es ser tú mismo, actuando según tu forma de ser, de forma natural y con respeto.

Solucionar un problema
Las dificultades sólo se solucionan haciéndoles frente. Si usas las drogas como un medio para solventar un problema te estarás creando otro.

Relacionarme mejor con la gente
La simpatía o las habilidades sociales no se adquieren por medio del uso de drogas. Para relacionarse con las personas es mejor aprender y desarrollar conductas adaptadas socialmente. Las drogas 'no prestan lo que natura no da'.

Evadirme de la realidad
Hay veces que la realidad que nos toca vivir es muy dura y momentáneamente necesitamos evadirnos. Es mejor hacerlo mediante la práctica de un deporte, un hobby o una afición; pero no con las drogas, porque corremos el riesgo de no regresar a la auténtica realidad en la que vivimos.

Conocer nuevas sensaciones
El hombre siempre busca algo nuevo. Es algo innato. Las drogas nos enseñan 'cosas' pero el precio que hay que pagar por ellas es demasiado alto. Es mejor recurrir a la lectura, la imaginación, el desarrollo de la amistad y las relaciones interpersonales, el conocimiento de uno mismo, etc.

Estar a la moda
Sinceramente, hay modas que es mejor no seguir. Así de sencillo. Tú debes ser el dueño de tu propia moda sin dejarte presionar por nadie en cuanto a lo que debes y no debes hacer. 'Que no te coman el coco' diciendo que esto o lo otro es lo último, la novedad. Todas las drogas son muy antiguas.

Obtener mejores resultados académicos o deportivos
Tal vez mejores tus resultados eventualmente, pero a corto plazo notarás que la bajada es mucho mayor. Además estás engañando a los demás con lo que pierdes credibilidad y confianza en ti mismo. Es mejor un buen esfuerzo que un éxito no merecido.

Tener éxito con las chicas / chicos
Esto es algo deseable por todos, pero si alguien te ha dicho que con las drogas podrás 'ligar' más, te han engañado. Podrás estar más hablador o más risueño; pero solo serán estados que duran muy poco tiempo. Es mejor ser hablador, jovial, entretenido por naturaleza o aprender a serlo mediante el aprendizaje de habilidades sociales.

Integrarme en el grupo de amigos/amigas
Si para formar parte de un grupo necesitas tomar alguna droga es mejor que cambies de amigos. Aquellos, en realidad no lo eran ya que no toleraban/permitían que tú te comportaras según tus propios criterios.

Disfrutar de la vida
A todos nos gusta disfrutar, reír, pasarlo bien. La diferencia está en la manera que utilizamos para ello. El uso de drogas altera nuestro comportamiento, el sentido de la vida y modifica todas nuestras relaciones sociales y familiares. De este modo difícilmente se puede disfrutar. Es mejor aprovechar y desarrollar al máximo las posibilidades que cada uno tiene: su personalidad, sus amigos, sus cualidades, su familia,...


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INFORMACION GENERAL SOBRE DROGADICCION

¿Qué es una DROGA?
Droga es cualquier sustancia que, una vez introducida en el organismo a través de distintas vías (esnifada, inyectada, fumada o tragada), tiene capacidad para alterar o modificar las funciones corporales, las sensaciones, el estado de ánimo o las percepciones sensoriales (vista, oído, tacto, gusto, olfato). Existen muchas clases de drogas. Algunas son legales como el alcohol, el tabaco o los fármacos; otras son ilegales como el hachís, la cocaína, la heroína... Todas las drogas tienen un denominador común: al ingerirlas -sea cual sea la forma- pasan a la sangre y, a través de ella, al cerebro y a todo el organismo, provocando los diferentes efectos que las caracterizan: excitar, relajar o distorsionar la realidad.


¿Cuáles son los peligros de tomar drogas?
Todas las drogas afectan a la salud de las personas y su desarrollo personal. Sin embargo, este dato se potencia aún más en el caso de los jóvenes, puesto que cada vez que se recurre a las drogas como muleta para disfrutar de la vida o enfrentarse a sus exigencias, se está limitando la oportunidad de demostrar y desarrollar los recursos y las capacidades propias.

El consumo de drogas induce, por otra parte, a comportamientos "descontrolados" que se llevan a cabo bajo los efectos de las drogas, conductas, en muchos casos, en las que no se miden los riesgos, ni las consecuencias de lo que se está haciendo.

Un riesgo de las drogas -quizá el más importante- es su capacidad de crear dependencia. Todas las drogas presentan esta característica. Aunque se afirma que algunas drogas no generan dependencia física (cannabis, alucinógenos, éxtasis,...), éste es un asunto controvertido. En lo que sí hay unanimidad es en la capacidad de las drogas para provocar dependencia psicológica o emocional. Si bien es cierto que la facilidad para que se cree una dependencia física depende de muchos factores, también lo es que no hay ninguna persona tan segura que pueda afirmar que controla plenamente los riesgos de hacerse dependiente.

Además, muchas de las drogas que se encuentran en el mercado ilegal están con frecuencia sometidas a procesos de adulteración. En estos casos, el posible consumidor no sabe qué es lo que está tomando y, por lo tanto, se sitúa ante unos imprevisibles riesgos añadidos.

¿Todas las drogas causan el mismo efecto en todas las personas?
Para determinar qué efectos pueden producir las drogas hay que considerar, en primer lugar, cuáles son sus principios activos. Las experiencias y los efectos son distintos en las personas y dependen de diversas circunstancias:
• La composición y riqueza del producto (cantidad de principio activo, presencia de adulterantes).
• Las características fisiológicas del consumidor (edad, sexo, complexión física, estado del organismo en el momento de tomar la droga, etc.).
• La personalidad del consumidor.
• Las expectativas del consumo (lo que le han dicho que produce y, por lo tanto, espera conseguir al tomarla). • Las experiencias previas con la droga en cuestión.
• La frecuencia de uso.
• El ambiente en que se toma (espacio físico, personas con las que se consume, etc).

¿Todas las drogas entrañan riesgos?
Todas dañan la salud y, si se toman con frecuencia, algunas pueden provocar daños irreparables, biológicos o psicológicos. Asimismo, se pueden correr riesgos muy serios si se padece algún tipo de patología, como, por ejemplo, cardíaca o hipertensión, que puede que aún no se haya manifestado o no la haya diagnosticado el médico.

Las drogas ilegales, además, pueden estar sometidas a grandes procesos de adulteración, sistema utilizado por los traficantes para multiplicar los beneficios pero que supone un riesgo suplementario para quien las consume, ya que no sabe realmente qué se está tomando.

Muchas veces las drogas se ingieren mezcladas unas con otras, por ejemplo; porros y alcohol, éxtasis y alcohol, cannabis y cocaína, etc., sometiendo, de esta forma, al sistema nervioso a sacudidas contradictorias o multiplicando los efectos de ambas sustancias. En estos casos, los riesgos que se asumen son mucho más imprevisibles.
También existen riesgos relacionados con comportamientos que los consumos facilitan o impiden controlar (comportamientos impulsivos, descontrolados, desinhibidos, etc.).
Un riesgo -quizá el más importante- es su capacidad para crear dependencia. Todas las drogas presentan esa característica. Aunque se afirma que algunas drogas no producen dependencia física (cannabis, alucinógenos, éxtasis...), éste es un asunto controvertido sobre el que los expertos han manifestado opiniones muy diferentes. En lo que sí hay unanimidad es en la capacidad de todas las drogas para producir dependencia psicológica o emocional.

El hecho de tomar alguna droga se asocia normalmente a una determinada actividad como: poder ligar estando bebidos, bailar puestos de éxtasis, escuchar música emporrados, solucionar los conflictos colocándose, salir y divertirse con drogas, etc. De esta manera, la mayoría de las veces de forma inconsciente, se va fomentando un hábito de conducta en el que la droga se va incorporando a la vida cotidiana. Al cabo de un tiempo ya no se sabe ligar, bailar, solucionar los problemas, salir y divertirse sin drogas. Ha aparecido la dependencia psicológica o emocional.

No hay problema... yo sólo me coloco el fin de semana Algunos jóvenes piensan que limitar el consumo de alcohol o de otras drogas al fin de semana las hace inofensivas, pero no es así.

En primer lugar, se va creando una asociación sistemática entre salir-colocarse-divertirse, de tal forma que, a la larga, resulta cada vez más difícil hacerlo sin ellas.

En segundo lugar, pasarse todos los fines de semana -más de 100 días al año, sin contar los periodos de vacaciones- supone una situación de riesgo nada despreciable, además de las grandes cantidades y mezclas que se pueden tomar en cortos periodos de tiempo, aunque sea distanciados en la semana.

En tercer lugar, los principios psicoactivos de la mayoría de las drogas se van eliminando lentamente del cuerpo, acumulándose y manteniéndose en algunas partes del organismo (tejidos grasos, pulmones, hígado, etc.) durante varios días. Muchas veces, antes de que se hayan podido eliminar, ya están la sangre y el cerebro recibiendo y almacenando nuevas dosis.

Por otro lado, la resaca se suele prolongar a los primeros días de la semana siguiente, impidiendo funcionar con normalidad.

Por último, hay que tener en cuenta el peligro que conllevan algunos comportamientos bajo los efectos de las drogas: conducir un coche o una moto, mantener relaciones sexuales sin precauciones, complicarse en peleas y actos de violencia callejera, cometer imprudencias, etc.

A mí no me va a pasar nada... yo controlo. Las personas tendemos a ver siempre los problemas en los demás y pocas veces nos fijamos en nosotros mismos; esto también ocurre con las drogas. Los jóvenes que abusan del alcohol piensan que ellos nunca serán alcohólicos porque éstos son los que están tirados en la calle; los que abusan de otras drogas piensan que ellos no serán nunca drogadictos, porque sólo lo son los desechables; ellos nunca llegarán a ser drogodependientes, porque cuando quieran lo pueden dejar, etc. Todas estas afirmaciones ponen de manifiesto la convicción de que se controla, lo que se transforma es un síntoma de riesgo adicional. Siempre creemos que podemos controlar todas las situaciones y, en el caso de las drogas, esta creencia puede hacer que nos confiemos y perdamos de vista los peligros de algo con lo que estamos jugando.

Si bien es cierto que muchos de los que consumen drogas no llegan a ser drogodependientes, no lo es menos que los drogodependientes no llegaron a serlo de la noche a la mañana, sino que todos ellos empezaron primero probando a ver qué pasaba, luego tomando ocasionalmente, después un poco más a menudo... hasta que, casi sin darse cuenta, se fue convirtiendo en un hábito. En algún momento todos creyeron que controlaban e, incluso, algunas personas enganchadas siguen manteniendo que ellos cuando quieran lo pueden dejar.


Dependencia de sustancias

Definición
La dependencia de sustancias es un proceso de enfermedades caracterizado por un modelo de uso patológico de una sustancia, de una deficiencia en el funcionamiento social u ocupacional y/o de evidencia de tolerancia o de supresión. Las personas con una dependencia de sustancias sufren de una compulsión irresistible de usar cierta sustancia en mayor dosis y frecuencia, a pesar de saber las graves consecuencias físicas o psicológicas y a pesar de la desorganización extrema de sus vidas.

Síntomas
Las personas dependientes de sustancias tienen tres cosas en común: la negación de que tienen un problema, el creer que necesitan la droga para funcionar normalmente y el mal uso y dependencia de una sustancia (el alcohol, la comida, el tabaco o alguna otra droga). Otros síntomas pueden incluir la tolerancia (la necesidad de aumentar la dosis de la droga para lograr el mismo efecto), la supresión (dependencia fisiológica), disrupciones en las relaciones interpersonales, impulsividad, inmadurez, comportamientos dependientes y una habilidad disminuida para hacerles frente a las cosas.

Causa
Muchas personas heredan una predisposición a la dependencia de sustancias. Pero cualquier persona puede volverse adicta, hasta aquellas no predispuestas genéticamente. No hay evidencia de que haya tal cosa como una "personalidad adictiva", ni hay evidencia de que los traumas de la niñez o el estrés de la vida causen la dependencia de sustancias. Hay evidencia de que un alto nivel de estrés puede hacer resaltar o empeorar los síntomas de esta enfermedad en las personas susceptibles.

Curso
La dependencia de sustancias es una enfermedad vitalicia. Sin tratamiento, es continua y progresiva. No puede curarse, pero puede controlarse. Sin tratamiento, el paciente tiene síntomas persistentes que aumentan en frecuencia e intensidad y se vuelven más dañinos. La vida de la persona se centra en la droga y el funcionamiento social se ve deteriorado. A medida que progresa la enfermedad, la persona hace lo que sea necesario para obtener drogas. Puede ocurrir un comportamiento criminal y se presenta una total alienación de la cultura de no drogas. Se deteriora la condición física de la persona y el consumo continuo de drogas conduce a la muerte. Con tratamiento, mejoran los comportamientos disfuncionales y la salud puede restaurarse en la mayoría o en todos los aspectos de la vida.

Tratamiento
Se encuentra disponible tratamiento en instalaciones de atención residenciales, ambulatorias y hospitales. El tratamiento siempre incluye la abstinencia de la sustancia que fue abusada y de todas las demás sustancias adictivas. Si hay dependencia fisiológica, el tratamiento empieza con la desintoxicación (o sea, el aislamiento gradual de la droga). Otros métodos principales de tratamiento incluyen la terapia individual, de grupo y/o familiar, la orientación, la educación y la modificación de comportamientos. El esfuerzo personal y los grupos de apoyo son complementos al tratamiento y a menudo se convierten en poscuidado vitalicio para la persona en recuperación. El aprender sobre la dependencia de sustancias y el descubrir maneras de cómo hacerles frente a las consecuencias emocionales y psicosociales de la dependencia de sustancias son metas importantes del tratamiento.

Automanejo
Hay varios problemas que tienen probabilidad de ocurrir durante los primeros pocos meses de la abstinencia. Son: un exceso de confianza acerca de la recuperación; la depresión; el insomnio; el temor y la ansiedad; cambios en las relaciones interpersonales; cambios en la autoestima; dificultades para organizar el tiempo; dificultad en reintegrarse a la familia; el deseo de usar; el sentirse abrumado o incapaz de hacerles frente a las responsabilidades y a los problemas. Algunas de las medidas que una persona con dependencia de sustancias puede tomar para maximizar la recuperación son:

1.Abstenerse de las drogas callejeras y del alcohol. 2.Organizar el tiempo de ocio. 3.Utilizar los apoyos comunitarios. 4.Asistir a un programa ambulatorio para pacientes. 5.Evitar la fatiga. 6.Hacer ejercicios regularmente y con vigor. 7.Comer una dieta balanceada. 8.Fijar metas realistas a corto y largo plazo. 9.Evitar el probarse uno mismo por medio del uso de drogas. 10.Conocer las señales de advertencia de la recaída.

Confrontando la recaída
Durante la sobriedad temprana, el paciente y el consejero, junto con un amigo, patrocinador o miembro de la familia, deberá desarrollar un plan sobre qué pasos tomar en caso de que ocurran señales de una recaída. El plan debe incluir el manejo de los problemas comunes enumerados arriba. Maneras concretas de limitar el estrés deben acordarse por adelantado. Las señales comunes de la recaída incluyen: la negación de los temores o ansiedades acerca de la sobriedad; la decisión de que lo único necesario para permanecer sobrio es la abstinencia; el ser demasiado confiado acerca de la recuperación; el evitar las discusiones de temas delicados; el comportamiento compulsivo en otras áreas de la vida (por ejemplo en el trabajo o en el comer); el actuar de manera muy abrupta hacia el estrés o los cambios; el aislarse; el sostener expectativas poco realistas; la depresión; cambios en el estado de ánimo; el pensar que los problemas no tienen solución; el evitar divertirse; el culpar a otros; sentirse muy cansado; comer mal; abandonar la rutina diaria o la estructura; evitar el cuidado ulterior o el AA (Alcóholicos Anónimos); sentirse sin esperanza; rechazar la ayuda de otros; tener fantasías y sueños acerca de tomar o consumir drogas; mentir; racionalizar que el consumo de drogas mejoraría la vida; buscar amigos viejos que usan drogas; reanudar el uso; negar que el uso es un problema.


El Consumo de Sustancias Psicoactivas

En esta sección encontrará información básica sobre las Sustancias Psicoactivas y el alcohol. Igualmente, datos estadísticos tanto de Colombia como de otros países del mundo. Paulatinamente se ira publicando más información, tanto en esta sección como en el centro de documentación.

Definiciones Básicas:
Las sustancias psicoactivas (SPA): son aquellas que al ingresar al organismo, tienen la capacidad de modificar la conducta del sujeto, a través de su acción sobre el sistema nervioso central (SNC).

La Tolerancia: se refiere a la necesidad de emplear dosis más altas de la SPA para obtener un mismo efecto inicial: Ejm. 10 pastillas de Rohipnol en un día pueden hacer dormir a quien no tiene tolerancia, pero no al que si la tiene.

La dependencia algunos la entienden como una sola. Otros la dividen en dos tipos:
• Psicológica: necesidad del individuo de repetir el uso de la sustancia por la obtención de un efecto determinado: Ejm. fumar marihuana para buscar la sensación de tranquilidad y relajación.
• Física: necesidad de repetir el consumo para evitar los síntomas molestos y desagradables producidos por el síndrome de abstinencia.

El síndrome de abstinencia es el conjunto de reacciones fisiológicas que se presentan después de un período de no consumo de la sustancia. Este período puede oscilar entre unas pocas horas hasta unos días. La variación del tiempo dependen del tipo de sustancia que se esté consumiendo.

IMPORTANTE

Se tiene la creencia que la dependencia física es más grave que la psicológica, sin embargo, la primera es más fácil de tratar, en tanto que la segunda no. La gran mayoría de tratamientos se centran en la dependencia psicológica más que en la física.
Clasificación de las SPA: Existen muchas clasificaciones de las SPA. La que presentamos a continuación es la más sencilla y conocida.

• Depresoras. Inhiben, lentifican o deprimen el funcionamiento del SNC. En esta categoría estan las siguientes SPA:
Alcohol
Tranquilizantes Mayores: Fenobarbital.
Tranquilizantes Menores: Rohipnol, Valium.
Derivados del opio: Heroína, Morfina, Codeína.
Inhalantes: Pegantes y diversa clases de hidrocarburos.

• Estimulantes. Aumentan el funcionamiento SNC. En esta categoría estan las siguientes SPA:
Derivados de la coca: Cocaína, basuco, crack.
Anfetaminas: Ritalina
Xantinas: Café, Té y otros
Nicotina

• Alucinógenos. Producen alteraciones de la percepción, visual, auditiva o corporal. Algunas de esas sustancias son:
L.S.D.
Mescalina: Peyote
Fenciclidina: P.C.P o polvo de angel
Psilopsibina: Hongos

• Drogas de diseño. Esta es una categoría especial, ya que se tratan, la gran mayoría, de drogas químicamente relacionadas con las anfetaminas, pero que se le han alterado algunos elementos, para generar efectos combinados: alucinaciones y estimulación. Algunos autores disen que es erróneo hablar de drogas de diseño y otros no las excluyen únicamente a aquellas relacionadas con la molécula de la anfetamina. A continuación se mencionarán algunas de las sustancias que en la actualidad se denominan genéricamente como drogas de diseño:
MDMA: Extasis o 3,4 MetileneDioxiMetaAnfetamina
MDA: 3,4 MetileneDioxiAnfetamina
STP: 4-metil 2,5-Dimetoxioanfetamina
DOB: 4-bromo-2,5 Dimetoxinfetamina

• Marihuana, Hashis o THC. Esta sustancia no se puede clasificar estrictamente en ninguna de las categorías mencionadas, ya que produce múltiples efectos que varían de una persona a otra.


LOS ADOLESCENTES: EL ALCOHOL Y OTRAS DROGAS

La mayoría de los adolescentes han tenido alguna experiencia con bebidas alcohólicas y con otras drogas. La mayoría experimenta un poco y deja de usarlas, o las usa ocasionalmente sin tener problemas significativos. Algunos seguirán usandolas regularmente con varios niveles de problemas físicos, emocionales y sociales. Algunos desarrollarán una dependencia y actuarán por años de manera destructiva hacia sí mismos y hacia otros.

Algunos eventualmente dejan de usar el alcohol y las otras drogas. Como no se puede predecir quiénes desarrollarán problemas serios, se debe considerar que todo uso es peligroso. El saber rechazar es parte de la solución, pero el "decir no" no es suficiente.

Algunos jóvenes están en "mayor riesgo" que otros de desarrollar problemas relacionados con el alcohol y las drogas. Encabezan la lista aquellos cuyas familias tienen ya un historial de Abuso de Substancias.

Los productos legalmente disponibles incluyen las bebidas alcohólicas (para los mayores de 21), el tabaco (la edad legal varía), algunos medicamentos por receta médica, inhalantes y medicinas de venta libre para la tos, la gripe, el insomnio y para adelgazar. Las drogas ilegales incluyen la marijuana, la cocaína/"crack", LSD, PCP, los derivados del opio, la heroína y las "drogas diseñadas."

Aunque el uso de algunas drogas se ha mantenido constante recientemente, el uso de otras está en aumento. En particular, el uso de las bebidas alcohólicas, los cigarrillos y el "crack" continuán siendo áreas de gran preocupación.

Los adolescentes que comienzan a fumar o a beber desde temprana edad corren un grave riesgo. Estas substancias son típicamente las "drogas del umbral" que llevan a la marijuana y de ahí a otras drogas ilícitas. La mayor parte de estos adolescentes siguen usando las primeras drogas que probaron en adición a las otras.

Las señales principales del abuso de drogas por los adolescentes pueden incluir:

• Físicas: fatiga constante, quejas acerca de su salud, ojos enrojecidos y sin brillo y una tos persistente.
• Emocionales: cambios en la personalidad, cambios rápidos de humor, comportamiento irresponsable, poco amor propio, depresión y una falta general de interés.
• Familia: el comenzar argumentos, desobedecer las reglas o el dejar de comunicarse con la familia.
• Escuela: calificaciones bajas, ausencias frecuentes y problemas de disciplina.
• Problemas Sociales: amigos nuevos a quienes no les interesan las actividades normales de la casa y de la escuela, problemas con la ley y el cambio hacia estilos poco convencionales en el vestir y en la música.

Algunas de estas señales de aviso pueden también ser señales indicativas de otros problemas. Los padres pueden reconocer las señales de problemas pero no se espera de ellos que hagan el diagnóstico. Una manera eficaz para los padres demostrar su preocupación y afecto por el adolescente es discutir francamente con éste el uso y abuso de las bebidas alcohólicas y de otras drogas. El primer paso que los padres deben de dar es el consultar con un médico para estar seguros de que las señales que descubren no tengan causas físicas. Esto debe de ser acompañado o seguido por una evaluación comprensiva por un psiquiatra de niños y adolescentes.





ESTIMULANTES.

¿Qué son los estimulantes?
Son drogas que actúan sobre el sistema nervioso central acelerando la actividad mental, produciendo estados de excitación y alterando las reacciones en el movimiento, el oído, la sensibilidad, etc. Entre los principales estimulantes encontramos: las anfetaminas, la cocaína y la cafeína.

¿Cuál es el uso médico de los estimulantes?
Actualmente, los médicos prescriben anfetaminas para el tratamiento de la narcolepsia (un trastorno caracterizado por la necesidad incontrolable de dormir), así como en el tratamiento de niños con daño cerebral mínimo y para reducir temporalmente el apetito. La cafeína, que se encuentra en el café y el té, es un ingrediente en medicamentos vendidos sin prescripción médica, usados con el objeto de quitar el sueño y estimular. El único uso legítimo actual de la cocaína es como anestésico local, dentro de la medicina.

¿Qué son las anfetaminas?
Las anfetaminas se encuentran en la composición de diferentes drogas, como son: dextroanfetaminas y metanfetaminas. Son estimulantes del sistema nerviosos central que, como efecto inmediato, provocan sensación de vivacidad, agilizan el habla y aumentan la actividad motora y física en general.

¿En qué condiciones pueden utilizarse la anfetaminas?
Estas drogas deben consumirse únicamente bajo supervisión médica; por ejemplo, para controlar el apetito.

¿Pueden desarrollar dependencia los usuarios de anfetaminas?
Sí. Los que toman, aún en dosis pequeñas, anfetaminas para combatir la fatiga o sentirse bien, corren peligro de desarrollar dependencia. Estas personas, al agotarse los efectos estimulantes de la droga, continúan tomándola para evitar caer en la depresión. Debido al insomnio provocado por las anfetaminas es frecuente que los consumidores habituales recurran a las píldoras para dormir o al alcohol, volviéndose dependientes también a estas drogas. Para librarse de la somnolencia o recobrar la sensación de bienestar, usan las anfetaminas, originando un ciclo extremadamente perjucidicial para el organismo.

¿A qué peligros se expone el usuario de anfetaminas?
En algunas personas, aún pequeñas dosis de anfetaminas tomadas ocasionalmente, pueden producir efectos tóxicos. Las sensaciones registradas incluyen desasosiego, ansiedad, cambios en el estado, de ánimo, pánico, trastornos cardíacos y circulares, pensamientos paranoicos, alucinaciones, convulsiones y estados de coma.

Si se consumen anfetaminas en forma excesiva, se pueden provocar daños mentales. Estos comprenden alteraciones en el habla y dificultad para expresar verbalmente pensamientos. Al aumentar la dosis, se incrementan dichos riesgos, los que son aún mayores cuando la droga es inyectada. En este último caso, si no se esterilizan los instrumentos, se pueden contraer infecciones graves que ponen en peligro la vida. Finalmente, una dosis excesiva inyectada puede causar la muerte.

¿Cuáles son las señales del abuso crónico de las anfetaminas?
Los que usan las anfetaminas durante un largo período, con frecuencia contraen un tipo de acné que se asemeja al sarpullido del sarampión; su cabello luce seco y sin vida y tienen trastornos en los dientes, las encías y las uñas.

¿Puede asociarse la violencia al uso de anfetaminas?
Al aumentar gradualmente la dosis y al frecuencia del consumo de anfetaminas inyectadas, éstas se acumulan en el organismo provocando efectos tóxicos, conocidos como psicosis de anfetaminas. Los que se encuentran en este estado son extremadamente desconfiados y con frecuencia se comportan en forma extraña, caprichosa y a veces violenta.

Éxtasis

La metilendioximetanfetamina (MDMA), cuyos nombres en la calle son "Adam", "éxtasis" o "X-TC", es una droga sintética sicoactiva (que altera la mente) con propiedades alucinógenas y similares a las de las anfetaminas. Su estructura química (3-4 metilendioximetanfetamina) es similar a la de la metilendioxianfetamina (MDA) y a la de la metanfetamina, otras dos drogas sintéticas, causantes de daños cerebrales.

Peligros para la salud.
Las creencias con respecto al éxtasis hacen recordar afirmaciones similares sobre la LSD en los años cincuenta y sesenta, que resultaron ser falsas. Según los proponentes de su uso, la MDMA puede fomentar la mutua confianza y acabar con las barreras entre terapeutas y pacientes, amantes y familiares.

Muchos de los problemas de la MDMA para los usuarios son similares a los observados con el uso de anfetaminas y cocaína. Estos son:

• Dificultades sicológicas, incluyendo confusión, depresión, problemas con el sueño, deseo vehemente de administrarse drogas, ansiedad grave y paranoia mientras se toma la MDMA y a veces varias semanas después de tomarla (se han notificado aún episodios sicóticos);
• Síntomas físicos como tensión muscular, apretamiento involuntario de los dientes, náusea, visión borrosa, movimientos oculares rápidos, desmayo y escalofrío o sudor.
• Aumento de la frecuencia cardíaca y la tensión arterial, un riesgo particular para las personas con enfermedad circulatoria o cardíaca.

La MDA, el fármaco de origen de la MDMA, es una droga similar a la anfetamina que también ha sido abusada y tiene una estructura química similar a la de la MDMA. Las investigaciones han mostrado que la MDA destruye las neuronas productoras de serotonina, que regulan directamente la agresión, el estado de ánimo, la actividad sexual, el sueño y la sensibilidad al dolor. Es probable que esta acción sobre el sistema productor de serotonina dé a la MDA sus supuestas propiedades causantes de intensificación de la experiencia sexual, tranquilidad y sociabilidad.

La MDMA también guarda relación en su estructura y sus efectos con la metanfetamina, la cual ha demostrado ser causante de la degeneración de las neuronas que contienen la sustancia neurotransmisora dopamina. La esión de estas neuronas es la causa básica de las alteraciones motoras observadas en la enfermedad de Parkinson.

En experimentos de laboratorio, una sola exposición a la metanfetamina en dosis elevadas o el uso prolongado en dosis bajas destruye hasta un 50% de las células cerebrales que usan dopamina. Aunque este daño tal vez no sea aparente de inmediato, los científicos creen que con el envejecimiento o la exposición a otros agentes tóxicos, pueden aparecer síntomas de la enfermedad de Parkinson con el tiempo. Estos comienzan con falta de coordinación y temblores y a la larga pueden causar una forma de parálisis.

Alcance del Uso
Estudio de observación del futuro (MTF)*
En 1996, el estudio de observación del futuro empezó a recoger datos sobre el uso de MDMA por los estudiantes de secundaria. Las tasas de uso permanecieron relativamente estables entre 1996 y 1997. En 1997, 6,9 por ciento de los estudiantes de último año de secundaria, 5,7 por ciento de los de 10° grado y 3,2 por ciento de los de 8° grado habían usado MDMA al menos una vez en la vida.
El uso de MDMA se reportó con mayor frecuencia entre adultos y jóvenes asistentes a clubes, fiestas con música ácida y conciertos de rock en Atlanta, Miami, St. Luis, Seattle y algunas áreas de Texas.


SEDANTES.

¿Qué son los sedantes?
Son drogas depresoras del sistema nerviosos central, que calman los nervios (tranquilizantes) y producen sueño (efecto hipnótico). Se les conoce también como calmantes y píldoras para dormir. Se dividen en tres categorías: barbitúricos, tranquilizantes (benzodiazepinas) y no barbitúricos.

¿Cuáles son los sedantes que se usan indebidamente con mayor frecuencia?
Los barbitúricos representan el porcentaje más alto de uso y abuso indebido. Los de mayor consumo son: pentobarbital, secobarbital y amobarbital. Entre los tranquilizantes, el de uso excesivo más frecuente es el diazepam y de los no barbitúricos la metacualona.

¿Pueden causar dependencia los sedantes?
Sí. Rápidamente causan adicción, especialmente en el caso de los barbitúricos, dependiendo de la cantidad y la frecuencia con que se ingieran.

¿Quienes usan los sedantes en exceso?
Las personas que tienen dificultad en controlar la tensión o la ansiedad, y quienes no pueden dormir bien, usan excesivamente estas drogas, desarrollando dependencia hacia ellas. También los usuarios de heroína toman a veces sedantes, además de esa droga; mientras que los usuarios de estimulantes los toman para contrarrestar la acción de esas drogas.

¿Hasta qué punto son peligrosos los sedantes?
Estas drogas pueden provocar la muerte. El usuario puede tomat involuntariamente uan dosis mayor a la acostumbrada o repetirla debido a una confusión o alteración de la razón, como efecto del consumo contínuo del sedante, y de esa forma encontrar accidentalmente la muerte. Aún quienes usan dosis moderadas, pueden caer en estado de coma; la intoxicación produce estupor y trastornos en el habla, la memoria y la razón.

¿Es peligroso combinar sedantes con alcohol?
Sí. Tomar juntos alcohol y sedantes suele ser fatal, ya que al combinarlos se multiplican los riesgos. Son muchas las muertes accidentales que se atribuyen a esta mezcla.

¿Qué riesgos implica el uso de tranquilizantes?
A los tranquilizantes se les considera igual de peligrosos que los sedantes. Pueden ser muy perjudiciales si se les combina con otras drogas, en especial con alcohol y otros sedantes. Los usuarios pueden desarrollar dependencia a los tranquilizantes y como consecuencia tener síntomas físicos desagradables en los períodos de abstinencia, es decir, de no consumo.

¿Tienen algún uso legal los sedantes?
Sí. Se utilizan en hospitales en la medicación preoperatoria, con los epilépticos y como auxiliares para dormir. Debido a la facilidad con que se establece la adicción, son medicamentos que deben tener un estricto control médico especializado.

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